Mateo
20:29-34 - Jesús Y Los Dos Ciegos
Mateo 20:29-34 Al
salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud. 30 Y dos
ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba,
clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! 31 Y
la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo:
¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! 32 Y
deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga? 33 Ellos
le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. 34 Entonces
Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le
siguieron.
1. Jesús
tuvo compasión de ellos.
a.
Aún estaba muy ocupado, Jesús les prestó atención.
b.
Jesús tuvo compasión de ellos.
c.
¿Vemos a quienes nos rodean?
d.
¿Vemos sus necesidades?
e.
¿Sentimos compasión, tal como Jesús sintió compasión?
Juan 13:34-35 Un
mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que
también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán
todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
Mateo 9:36 Y al ver
las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y
dispersas como ovejas que no tienen pastor.
2. Jesús
respondió a la necesidad de los necesitados.
a.
Cuando Jesús los oyó, se detuvo y los llamó:
Juan 9:6-7 Dicho
esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos
del ciego, 7 y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé
(que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo
Marcos 10:51-52 Respondiendo
Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que
recobre la vista. 52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha
salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
b.
Jesús hizo algo para ayudarles.
Lucas 15:4-7 ¿Qué
hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las
noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5 Y
cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6 y al
llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo,
porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7 Os digo
que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por
noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
c.
¿Como respondemos nosotros a la necesidad de otros?
Mateo 9:36 Y
al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y
dispersas como ovejas que no tienen pastor.
Juan 6:5 Cuando
alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe:
¿De dónde compraremos pan para que coman estos?
Mateo 20:34 Entonces
Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le
siguieron.
Filipenses 2:4 No
mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Colosenses 3:17 Y
todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del
Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
3. Luego
ellos respondieron al toque El Señor Jesús.
a.
Primero: “Al instante pudieron ver.”
2 Corintios 5:17 De
modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron;
he aquí todas son hechas nuevas.
b.
Luego lo siguieron a Jesús.
c.
Digamos y seamos como dijo Jesús en Lucas 4: "El
Espíritu del Señor está sobre mí.”
Lucas 4:16-20 Vino
a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga,
conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 17 Y se le dio el
libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde
estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, por
cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar
a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a
los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar
el año agradable del Señor. 20 Y enrollando el libro, lo dio al
ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
Deuteronomio
13:4 En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a
él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis,
y a él seguiréis.