Avanzar
hacia la meta
Filipenses 3:4-14 Aunque yo
tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué
confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del
linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la
ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en
cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. 7 Pero
cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de
Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como
pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor
del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 9 y
ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la
que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 10 a
fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus
padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, 11 si
en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. 12 No
que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si
logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13 Hermanos,
yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando
ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo
a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
1. El
regalo/premio más importante: Vida eterna.
a.
La Vida Nueva con Cristo.
Efesios 2:1 Y él
os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
Efesios 2:5 Aun
estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por
gracia sois salvos),
b.
El regalo que Dios da es la vida eterna por medio de
Cristo.
Romanos 6:23 Porque
la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro.
Romanos 5:8 Mas
Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo
murió por nosotros.
c.
En ningún otro hay salvación.
Hechos 4:12 Y
en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a
los hombres, en que podamos ser salvos.
Juan 3:16 Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
d.
¿Ya tiene ese regalo?
Juan 3:36 El
que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no
verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
2. El
regalo/premio que viene junto con el primero: Pasar la eternidad en la casa del
Señor, en la presencia del Padre.
Juan 14:1-3 No se
turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En
la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera
dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me
fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que
donde yo estoy, vosotros también estéis.
a.
Hay lugar más que suficiente para todos.
b.
En la casa del Señor viviremos por siempre.
Salmos 23:6 Ciertamente
el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa
de Jehová moraré por largos días.
Salmos 27:4 Una
cosa he demandado a Jehová, esta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová
todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para
inquirir en su templo.
2 Corintios 5:1 Porque
sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere,
tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
3. Prosigo
a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
a.
Conocerle como debemos.
b.
Tener vida eterna gracias a Él.
c.
Morar en Su presencia para siempre.
d.
Glorificarle cada día por todo lo que ha hecho por mí
y por todo lo que hará por mí.