Nehemías
9 – La Adoración del Señor. Parte 6
Nehemías
9:1-3 – Parte 1 - Israel - Una Nación Arrepentida
Nehemías
9:4-5 - Parte 2 – Israel: La reunión para adorar a su Dios
Nehemías 9:5-17 - Parte 3 y 4 – La Oración de Esdras
para adorar a Jehová
Nehemías
9:17-21 - Parte 5 – La Oración de Esdras para adorar a Jehová
Nehemías
9:22-38 – La Conclusión de la oración:
Someterse,
Adorarle y su relación con Dios. Parte 6
1. Nehemías
9:22-31 - El ciclo de la relación de Israel con Dios.
Nehemías 9:22-31 Y
les diste reinos y pueblos, y los repartiste por distritos; y poseyeron la
tierra de Sehón, la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og rey de
Basán. 23 Multiplicaste sus hijos como las estrellas del
cielo, y los llevaste a la tierra de la cual habías dicho a sus padres que
habían de entrar a poseerla. 24 Y los hijos vinieron y
poseyeron la tierra, y humillaste delante de ellos a los moradores del país, a
los cananeos, los cuales entregaste en su mano, y a sus reyes, y a los pueblos
de la tierra, para que hiciesen de ellos como quisieran. 25 Y
tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casas llenas de todo
bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron,
se saciaron, y se deleitaron en tu gran bondad. 26 Pero te
provocaron a ira, y se rebelaron contra ti, y echaron tu ley tras sus espaldas,
y mataron a tus profetas que protestaban contra ellos para convertirlos a ti, e
hicieron grandes abominaciones. 27 Entonces los entregaste en
mano de sus enemigos, los cuales los afligieron. Pero en el tiempo de su
tribulación clamaron a ti, y tú desde los cielos los oíste; y según tu gran
misericordia les enviaste libertadores para que los salvasen de mano de sus enemigos. 28 Pero
una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los
abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban
otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas
veces los libraste. 29 Les amonestaste a que se volviesen
a tu ley; mas ellos se llenaron de soberbia, y no oyeron tus mandamientos, sino
que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos
vivirá; se rebelaron, endurecieron su cerviz, y no escucharon. 30 Les
soportaste por muchos años, y les testificaste con tu Espíritu por medio de tus
profetas, pero no escucharon; por lo cual los entregaste en mano de los
pueblos de la tierra. 31 Mas por tus muchas misericordias
no los consumiste, ni los desamparaste; porque eres Dios clemente y
misericordioso.
a.
Dios les bendijo.
b.
Pero ellos se rebelaron contra Dios.
c.
Dios permitió que alguien les pegaba.
d.
El próximo paso en el ciclo: ellos pidieron ayuda de
Dios.
e.
Pero ellos volvían a pecar contra Dios.
f.
Pero Dios mostró grande misericordia y amor a los
judíos, su pueblo.
2 Corintios 9:8 Y
poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que,
teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda
buena obra;
g.
Dios proveerá con generosidad todo lo que necesiten.
2 Corintios 12:9 Y
me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que
repose sobre mí el poder de Cristo.
Hebreos 4:16 Acerquémonos,
pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro.
1 Pedro 5:10 Mas
el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después
que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme,
fortalezca y establezca.
2. Nehemías
9:32-37 - Una súplica a Dios por intervención.
Nehemías 9:32-37 Ahora
pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, temible, que guardas el pacto y la
misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el sufrimiento que ha
alcanzado a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a
nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los
reyes de Asiria hasta este día. 33 Pero tú eres
justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas
nosotros hemos hecho lo malo. 34 Nuestros reyes, nuestros
príncipes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no pusieron por obra tu ley,
ni atendieron a tus mandamientos y a tus testimonios con que les
amonestabas. 35 Y ellos en su reino y en tu mucho bien que
les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos,
no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras. 36 He aquí que hoy somos siervos; henos aquí,
siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y
su bien. 37 Y se multiplica su fruto para los reyes que
has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre
nuestros cuerpos, y sobre nuestros ganados, conforme a su voluntad, y estamos
en grande angustia.
a.
En oración se debe reconocer con quien habla.
b.
Reconocer su autoridad justa.
c.
David entendió esa verdad también. “Dios tiene el derecho a juzgarnos.”
Salmos 51:3-4 Porque
yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. 4 Contra
ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que
seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.
3. Nehemías
9:38 – La Conclusión: Al punto de decisión.
Nehemías 9:38 A
causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos,
firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes.
a.
La decisión final del pueblo de Dios.
b.
“Nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos”
c.
Los cuartos señales seguras de avivamiento
1.
Es el quebrantamiento de corazón
2.
Es la reflexión sobre la bondad de Dios
3.
Es el reconocimiento de la pecaminosidad
4.
Es la renovación de nuestra obediencia