Los
Tres Tipos De Tormentas En La Vida Cristiana
Marcos 4:35-41 Aquel día,
cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y
despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también
con él otras barcas. 37 Pero se levantó una gran tempestad
de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se
anegaba. 38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un
cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que
perecemos? 39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo
al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
40 Y les dijo:
¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 41 Entonces
temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el
viento y el mar le obedecen?
1. Hay
tormentas que surgen cuando vamos en contra de la Palabra de Dios (al huir del
propósito de Dios)
a.
Hay tormentas cuando no se obedecen a Dios.
b.
Hay muchos ejemplos cuando Dios usa una “tempestad”
(dificultad) para guardar la atención de alguien.
c.
El Señor mandó un poderoso viento sobre el
mar, el cual desató una violenta tempestad.
Jonás 1:4-5, 8-12, 15 Pero
Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad
tan grande que se pensó que se partiría la nave. 5 Y los
marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los
enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás… 8 Entonces
le dijeron ellos: Decláranos ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio
tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? 9 Y
él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el
mar y la tierra. 10 Y aquellos hombres temieron
sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que
huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado. 11 Y
le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar
se iba embraveciendo más y más. 12 Él les respondió:
Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi
causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros…15 Y tomaron
a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor
2. Hay
tormentas que llegan incluso cuando caminamos según la voluntad de Dios.
Marcos 4:35-41 Aquel
día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y
despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también
con él otras barcas. 37 Pero se levantó una gran tempestad
de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se
anegaba. 38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un
cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que
perecemos? 39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo
al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
40 Y les dijo:
¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 41 Entonces
temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el
viento y el mar le obedecen?
a.
No todas las tormentas surgen a causa de la
desobediencia.
b.
Esta tormenta nos enseña que:
c.
Esto revela una verdad importante:
d.
¿Como debemos responder a las tormentas de la vida aun
cuando estamos haciendo lo correcto?
3. Hay
tormentas que broten porque Estamos sirviendo a Dios.
a.
El tercer tipo de tormenta no se presenta por
desobediencia, sino por obediencia y ministerio.
Hechos 5:41 Y
ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por
dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.
Filipenses 1:29 Porque
a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino
también que padezcáis por él,
b.
Un ejemplo poderoso de eso es el viaje de Pablo a Roma.
Hechos 27:14-15, 18-25 Pero
no mucho después dio contra la nave un viento huracanado llamado Euroclidón. 15 Y
siendo arrebatada la nave, y no pudiendo poner proa al viento, nos abandonamos
a él y nos dejamos llevar. 16 Y habiendo corrido a
sotavento de una pequeña isla llamada Clauda, con dificultad pudimos recoger el
esquife. 17 Y una vez subido a bordo, usaron de refuerzos
para ceñir la nave; y teniendo temor de dar en la Sirte, arriaron las velas y
quedaron a la deriva. 18 Pero siendo combatidos por una
furiosa tempestad, al siguiente día empezaron a alijar, 19 y
al tercer día con nuestras propias manos arrojamos los aparejos de la
nave. 20 Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos
días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda
esperanza de salvarnos. 21 Entonces Pablo, como hacía ya mucho
que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto
conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan solo para
recibir este perjuicio y pérdida. 22 Pero ahora os exhorto
a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino
solamente de la nave. 23 Porque esta noche ha estado
conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, 24 diciendo:
Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha
concedido todos los que navegan contigo. 25 Por tanto, oh
varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha
dicho.
c.
Hay Persecución y sufrimiento en el ministerio – 2
Corintios 1:3-11
d.
¿Qué debemos hacer cuando enfrentamos este tipo de
tormenta aun cuando estamos sirviendo al Señor?
Efesios 6:10 Por
lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
Isaías 41:10 No
temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi
justicia.
Salmos 46:1 Dios
es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
4. Conclusión:
¿Cómo debemos responder ante las tormentas?
a.
Cuando nacen tormentas en nuestras vidas, a menudo
preguntamos: "¿Por qué sucede esto?".
b.
Evalúa la tormenta:
c.
Pasos prácticos durante la tormenta:
d.
Durante las tormentas de la vida, debemos recordar:
e.
Para terminar nuestra reacción:
Santiago 1:2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando
os halléis en diversas pruebas,
Santiago 1:5 Y
si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a
todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Job 40:4 He
aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé? mi mano pongo sobre mi boca.